Lavandas...y lo que dan de sí.

Una de las plantas de flor más fáciles de cultivar y que a casi todo el mundo gusta es la Lavanda. Da igual la variedad que sea, la tenemos asociada a nuestra memoria familiar al estar presente en la mayoría de los paisajes españoles y en los jardines privados o públicos y siempre despierta simpatías. Y realmente se lo merece, no solo por la belleza de su colorido, si no porque encima tiene muchas propiedades beneficiosas.
En los jardines ayuda a ahuyentar a los pulgones pero fuera ya del jardín o terraza vamos a ver qué podemos hacer con ellas.

Una vez pasada su floración y cuando vemos que ese maravilloso color fuerte empieza a perder vigor, es el momento de sacarle otro tipo de rendimiento... lo primero que hay que saber es que si no queremos que se ponga leñosa, hay que recortar la planta y rebajarla hasta eliminar toda la parte nueva, si no lo hacemos, crecerá y adquirirá ese aspecto leñoso bastante feo. No hay que tener miedo a la tijera, el año que viene volverá a crecer y tendremos de nuevo una planta estupenda. Pero a la hora de cortarla procurad que las tijeras estén bien limpias, después de cada poda hay que limpiar las herramientas con agua y jabón para evitar pasar posibles hongos de una planta a otra.


Pero sigamos... ya la hemos cortado y ¿qué podemos hacer con las flores?. Lo primero es secarlas bien, sobretodo porque si tenemos muchas, así podemos ir utilizándolas sin que se nos hayan estropeado. Lo ideal es hacer atadillos de ramilletes con cuerda natural (tipo bramante) y colgarlos boca abajo. En unos diez días más o menos estarán totalmente deshidratadas y listas para usar.
Imagen del tablero de Pinterest de Christie Alexandra.
Seguro que lo primero que se os viene a la cabeza es utilizarlas para aromatizar los armarios de la casa... y efectivamente es una de las opciones, pero añadiremos que no sirven sólo para aromatizar, si no que sirven para ahuyentar insectos, así que doble utilidad. Y nos atreveríamos a sugeriros que las pongáis dentro de las fundas de los cojines del sofá o de la cama, de esta manera aromatizáis también esas estancias y os protegéis de insectos; pero hacedlo siempre metiendo las flores en saquitos de tela, ya que si no, según se van secando se van desintegrando y podrían pincharos y perderse el encanto...

Pero las Lavandas además tienen facultades tan sorprendentes como ser un calmante natural, alivia las molestias de las quemaduras solares, por lo que os podéis animar a crear vuestra línea natural de estética simplemente añadiendo a un aceite neutro corporal flores de Lavanda y dejarlo macerar por lo menos una semana antes de utilizarlo...además este aceite también lo podéis añadir al baño y daros un homenaje de relax. 
Y podéis rematar ese momento de relajación  atando unas ramas de flores alrededor de un vaso de cristal específico para velas (así no corréis el riesgo de que estalle) y el calor de la vela hará desprenderse el aroma de las flores. Esta idea la podéis aplicar para cualquier rincón de la casa, en la entrada, en un aseo, en la mesilla de noche...

Imagen  y receta de www.chefthisup.com
Y si alguien piensa que las Lavandas son solo plantas aromáticas y no culinarias, está equivocado, puedes utilizar sus flores para cocinar si te atreves, hay muchas recetas que puedes buscar: de  bombones, mermeladas, helado, galletas, bizcocho... es cuestión de imaginación. nosotros os vamos a dejar una que ya hemos catado ¡y nos ha parecido de lo más refrescante! aunque se puede tomar todo el año.

 Limonada de Lavanda: ( para 8 porciones)
Tamaño de la porción: 1 taza 2 tazas de agua
1/2 taza de azúcar
1/4 taza de miel
3 cucharadas de lavanda seca
2 tazas de jugo de limón recién exprimido
4 tazas de agua
1 limón, en rodajas (para adornar)

Y no sólo podéis sacarle más partido a las Lavandas...hay muchas flores y plantas de vuestro jardín que podéis utilizar de muchas maneras. Así que ya sabéis ¡animaros a optimizar el uso de las flores y plantas de vuestra terraza o jardín!

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