De la Palma...la Areca.


Imágenes cortesía de la Oficina de Flor holandesa.
O lo que viene a ser lo mismo, las Arecas son palmeras. Mucha gente las confunde con las Kentias y aunque tienen el mismo aire esbelto y tropical, son plantas diferentes aunque no vamos a decir que una sea más bonita o mejor que la otra... ¡de eso nada! sólo vamos a comentaros en este caso características de las Arecas y de las propiedades purificantes que tienen en un ambiente. Y también hay que aclararos que las palmeras son una familia muy grande de plantas y no únicamente son las que tienen cocos.
Siguiendo con la primera comparación, son más frondosas que las Kentias pues su crecimiento es más rápido, lo que facilita también el que se comercialicen a un precio más económico que las Kentias. Aunque también hay que decir que sus hojas son más estrechas lo que les confiere un aspecto más "nervioso". Y si la mantenemos bien cuidada y abonada veremos como crece rápidamente en anchura y volumen.
Esta variedad de palmera es poco exigente, y pide poco, y encima a cambio ofrece su esplendor, es una planta con un efecto altamente decorativo y se adapta muy bien a cualquier estilo de decoración según el estilo del tiesto que le pongamos.
En esta palmera se contempla una gran diferencia respecto a otras de su familia, y  es que los tallos nacen de forma individual desde la base, en la tierra, a diferencia de la mayoría que tienen un único tallo grueso.
Cualquiera de nuestros cestos sirven como cubremacetas.

¿Planta de interior o exterior?
La Areca, como todas las plantas que conocemos como "de interior" y por ser una palmera, tiene su hábitat natural en la zona tropical y en concreto en las selvas húmedas de Madagascar donde forma auténticos bosques... por lo que en nuestro clima no soportaría las bajas temperaturas y por eso se cultivan adaptadas para su uso en interiores, sólo en los meses de verano y en zonas de clima suave y similar a su hábitat natural se podrían tener fuera.

Ventajas de tener una Areca.
Una vez que la Areca encuentra una buena ubicación dentro de la casa, comenzaremos a notar lo beneficioso que es contar con este tipo de planta en casa. Elimina elementos tóxicos del aire, y al mismo tiempo aporta humedad a la atmósfera por evaporación del agua. Esto nos permite disfrutar de una calidad de aire más puro y refrescante. A cambio, la planta requerirá una ubicación donde goce de luz natural, pero evitando el sol directo como ocurre con todas las plantas de interior.

Debemos regarla con agua tibia de forma regular, y pulverizarla con un spray de agua de forma más frecuente durante los meses de verano. Y una advertencia: ¡el hielo no es agua de riego! cuando recogemos la mesa y hay vasos con restos de hielo es fácil caer en la tentación de vaciarlos en las plantas...¡pues no! eso supone un shock térmico para la planta importante ya que tiene sus raíces a una temperatura más bien calentita y si vamos y le aplicamos una bajada brutal pues no nos extrañemos luego si la planta empieza a tener signos extraños...

También es aconsejable eliminar las hojas que se vayan secando, pues eso favorece que broten   hojas nuevas. Es una planta que al tener un crecimiento rápido, crea un gran volumen de raíces por lo que habrá que trasplantarla a macetas más grandes a medida que se le vayan quedando pequeñas, aunque siempre en pasos moderados, es decir, la siguiente maceta no debería superar en un 25% el diámetro de la anterior.

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